AOVE: errores más comunes en su uso y conservación

España es el principal productor de aceite de oliva cuenta con infinidad de marcas de AOVE, pero es importante dar a conocer los errores más comunes que comenten los consumidores en el uso y conservación del Aceite de Oliva Virgen Extra:

  • No reutilizar el AOVE para freír, por temor a que sea nocivo para la salud.

    Este es un mito que se ha extendido en la población durante los últimos tiempos, pero que no es cierto, ya que el aceite de oliva virgen extra resiste mejor el proceso de fritura que el aceite de oliva refinado u otros aceites vegetales. Esto es debido a que contiene grandes cantidades de antioxidantes y al usarlo para freír se van eliminando, perdiendo sus propiedades, hasta quemarse. Sin embargo, el aceite de oliva y otros aceites vegetales no poseen tal cantidad de antioxidantes y resisten el proceso de refrito menos veces.

    Es importante indicar que la reutilización del aceite de oliva, AOVE o refinado, no provoca combustiones de rotura de componentes grasos que conlleve la aparición de combinaciones grasas nocivas para la salud.

  • Creer que todos los AOVE son iguales cuando no lo son.

    Los aceites de oliva se distinguen en función del tipo de aceituna del que se extrae y por todos los demás elementos que intervienen en su proceso de maduración, recogida y elaboración del aceite, por ejemplo: el clima y suelo del olivar en el que se plantaron, el cuidado y atención puestos en el olivar a lo largo del año, la salud de las aceitunas, la maduración de las mismas en la recogida, el cuidado en el proceso de producción seguido por el productor y la conservación del aceite en bodega.

    Las cuatro variedades de aceituna más conocidas en España son Picual, Hojiblanca, Arbequina y Cornicabra. Cada aceituna aporta unas características únicas y por la forma de producirlo, puede resultar más o menos aromático, sabroso y nutritivo. Existen AOVE de aroma y sabor más intensos y otros más suaves, y los hay más picantes y más o menos amargos. Cada AOVE aportará, por tanto, diferentes notas de aroma y sabor a cada plato.

  • Creer que el grado de acidez influye en el sabor de un AOVE.

    La acidez que se indica en las etiquetas es el valor de un componente químico natural, que no aporta ni aroma ni sabor, solo indica la calidad del AOVE y la salubridad de las aceitunas de las que se extrajo, siendo 0,1 de muy alta calidad y 0,8 el máximo para los de peor calidad, aunque para conocer realmente la calidad de un aceite intervienen además otros parámetros físico-químicos.

  • No almacenar o conservar correctamente el AOVE.

    Se debe tener especial cuidado con los envases de 5 litros, ya que estos están destinados para quienes consumen grandes cantidades de aceite, y si no es así, se tienen que tomar ciertas precauciones a la hora de su almacenamiento, para que no se oxide ni se ponga rancio, sobre todo si no estaba bien filtrado (aunque no será malo para la salud, sólo estará malo). El AOVE debe almacenarse en lugares frescos y secos, sin luz, calor y olor. Se conservan mejor los AOVE en envases oscuros y opacos, y puede retener sus características organoléoticas y nutricionales todo el año, de una campaña a otra. Hay que tener especial cuidado con no dejar los envases abiertos por comodidad durante su uso.