Descubre cuándo el aceite de oliva se puede volver tóxico

El aceite de oliva es uno de los alimentos más saludables que puedes consumir. Entre otras ventajas, te aporta la de ser un potente antioxidante, lo que contribuye a retrasar los procesos de envejecimiento naturales de nuestro organismo.

Sin embargo, también has de tener en cuenta que, si no lo cocinas o lo reciclas bien, se puede convertir en nocivo para tu salud.

¿Cuándo se vuelve el aceite peligroso para la salud?

En primer lugar, hemos de comentarte que son dos los procesos químicos con los que has de tener cuidado: la hidrólisis y la oxidación. Según Ángela Quintas, autora de Adelgaza para siempre y Las recetas de Adelgaza para siempre, es el punto de humeo, la temperatura que provoca que en la superficie del aceite surja el humo, la que implica que este alimento se haya calentado tanto que empiece a hacerse tóxico.

Esta circunstancia propicia las dos reacciones que te hemos citado.

La hidrólisis

El aceite reacciona con su humedad y se incrementan los ácidos grasos relacionados con la oxidación. El sabor y el olor se vuelven desagradables. El aceite recalentado genera acroleína, que es una sustancia irritante y cancerígena.

La oxidación

Por su parte, los efectos del oxígeno del aire sobre los radicales libres e hidroperóxidos generan unas consecuencias similares a las anteriores, las cuales aumentan las posibilidades de padecer enfermedades coronarias y cánceres.

Por último, se produce la polimerización, ocasionada por la unión de los radicales libres con los ácidos grasos o entre sí. Provoca la existencia de espuma.

Algunas conclusiones sobre el aceite usado

Primeramente, a la hora de cocinar, emplea aceite de oliva (y no lo mezcles), que resiste mejor la temperatura de fritura. El punto de humeo baja con la pureza. Y recicla el aceite usado: cámbialo frecuentemente y rellena una botella que dejarás en el contenedor correspondiente o el punto limpio.